Grabación en estudio: conceptos básicos

Como introducción al Curso de Grabación en Estudio y Técnicas Microfónicas vamos a presentar la guía básica de ideas que llevaremos a lo largo del proceso de grabación. En siguientes entregas desgranaremos más en detalle la filosofía de trabajo que llevamos en el Ministerio del Estéreo en las distintas etapas de grabación en directo y por pistas, mezcla y masterización.

Preproducción

Antes de enfrentarse a una grabación en estudio es necesario conocer en detalle lo que se va a grabar y a quién. Qué tipo de formación y qué estilo es algo de evidente importancia (si es una banda, un cantautor que contrata músicos, un compositor que dirige una formación más clásica, etc.), pero saber el estado de composición y arreglo de las canciones, si hay grabaciones de referencia previas o el grado de intervención del técnico que desea la banda, es igual de importante. Puede ser que la banda esté buscando un sonido y espere la ayuda del técnico para conseguirlo o tenga muy claro lo que quiere y el técnico deba seguir sus indicaciones.

Una vez claro todo esto es momento de planificar la grabación. Parece algo simple, pero es importante para asegurarse de que las cosas se hacen en tiempo y forma y evitar sorpresas en un futuro. La planificación debe incluir las técnicas microfónicas (directo, por separado o combinación; aquí un resumen general de las más típicas) y el orden de participación de cada uno de los instrumentistas.

Producción

La música es arte, no lo olvidemos, la grabación en estudio una forma de registrarla y para facilitar su labor a los artistas algo muy sencillo que podemos hacer es crear el ambiente adecuado. Sin prisa pero sin pausa. Un proceso de creación constante pero sin agobios, respetando los tiempos naturales. El conocimiento por parte de los artistas de qué técnicas y procesos se están llevando a cabo en cada momento ayuda a que se sientan cómodos y a confiar en el técnico.

Elegir la mejor toma es delicado. Puede que cada músico lo haga mejor en una o en otra y poner de acuerdo un grupo de personas no es fácil. Siempre debe primar el sentido general de la canción porque trabajamos por y para las canciones (no para satisfacer egos; o en ocasiones eso nos gustaría). El técnico y el productor deben tener en cuenta el nivel de los músicos: exigir demasiado puede ser la historia de nunca acabar. Personalmente, he visto que al grabar (excepto cuando se es un músico experimentado en estudio) el nivel interpretativo siempre es algo menor al que se tiene ensayando. Los guiris lo llaman “red button panic” (pánico del botón rojo). Además de técnico a veces es necesario tener dotes de psicólogo.

Implicarse artísticamente en el proyecto es una opción que la banda puede desear en mayor o menos medida. Mi método de trabajo es aportar todas las ideas que se me ocurran y dejar que la banda haga lo que quiera con ellas.

Una de las partes más aburridas e importantes es tratar de mantener firme la planificación original de tiempos. Conviene evitar sorpresas en el presupuesto final y alargar demasiado una grabación puede repercutir negativamente en el disco: el cansancio no suele ser amigo de la creatividad.

La grabación es la parte más importante de todo el proceso, ya que si algo está bien grabado, mezclar y masterizar será fácil (o será más difícil meter la pata). Arreglar una mala grabación significa más horas de estudio.

Post-producción

En este punto es fácil perder el norte. Si hemos hecho bien la preproducción y tenemos claro dónde queremos llegar no deberíamos necesitar una brújula colgada de los monitores. Sin embargo, la experimentación no debe ser nunca campo prohibido. Dedicar tiempo a probar nuevas formas de conseguir algo, o intuir un sonido y buscarlo puede ser una forma de lograr algo inesperado que guste tanto o más que lo que se esperaba.

En ocasiones la banda o el productor desea estar presente durante la mezcla. En mi opinión, es mejor tener unos días para presentar una propuesta y trabajar a partir de ahí, porque tener que explicar cada paso que se da es tedioso. En el momento de presentar el trabajo terminado, explicar lo que está sucediendo y cómo se ha llegado hasta ahí puede ser una buena forma de que la banda se sienta cómoda y satisfecha con lo que está escuchando: la motivación que ha impulsado al ingeniero de mezcla a elegir un sonido u otro es también arte. Si no gusta, no es un drama, el arte no se rige en términos de correcto o incorrecto, sino en términos de éxito o fracaso al transmitir un mensaje subjetivo. Si algo, por, extraño que sea, sirve al mensaje para entenderse mejor y emocionar más, es positivo. El arte no conoce miedos (y la grabación en estudio no es una excepción): la valentía es un valor añadido. Así que no debemos tomarnos una corrección como una crítica negativa a nuestro trabajo. Simplemente, cada persona entiende y siente las cosas de diferente manera.

Desde el Ministerio del Estéreo esperamos que estas nociones básicas sean de ayuda para enfrentarse con calma, seguridad y profesionalidad a cualquier tipo de registro audiovisual. Si esta breve guía introductoria te ha parecido llena de verdades y sabiduría y tu sed de conocimiento continúa insaciable… hemos diseñado el curso de Grabación en Estudio y Técnicas micrófonicas, en colaboración con los Locales de Ensayo Rompeolas, pensando en quienes se quieren iniciar en esta profesión, desterrando mitos y ofreciendo conocimientos que se utilizan a los más altos niveles de grabación.

Para cualquier pregunta, contacta con nosotros por teléfono (656 98 7023), correo electrónico (ministeriodelestereo@gmail.com), Facebook, Twitter y Google+. Puedes encontrar más información sobre nuestro trabajo en Soundcloud y Youtube.

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